Edición Impresa
RADIO
EN VIVO TV
David Saucedo, advierte que el CJNG cuenta con aproximadamente cinco "generales" o comandantes de alto rango que podrían disputarse el control.
Nacional

El legado paramilitar de “El Mencho”, de la obsesión por el control a la incertidumbre sucesoria

David Saucedo, advierte que el CJNG cuenta con aproximadamente cinco "generales" o comandantes de alto rango que podrían disputarse el control.

Foto de perfil de Superchannel
Autor: Superchannel
24 de febrero de 2026 a las 17:21 · 388 Vistas · 2 min de lectura

Por Milenio

Ciudad de México.– La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, no solo marca el fin de una era para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), sino que pone a prueba la estructura criminal más sofisticada y militarizada de México. Desde 2011, Oseguera transformó una escisión del Cártel del Milenio en una fuerza de choque con disciplina de infantería, diseñada para confrontar directamente al Estado.

La metamorfosis: De “Matazetas” a ejército clandestino

Lo que comenzó como un grupo regional evolucionó bajo una visión paramilitar. Según fuentes de seguridad, “El Mencho” impuso una estandarización operativa que dista de las bandas criminales convencionales:

– Indumentaria y Equipo: Uso de uniformes tácticos, cascos, goggles de visión nocturna y chalecos antibalas con siglas de la organización.

– Poder de Fuego: Incorporación de rifles Barret .50, lanzacohetes, minas antipersonales y, recientemente, el despliegue de drones con cargas explosivas.

– Blindaje “Monstruo”: El uso de vehículos con blindaje artesanal y unidades clonadas de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) para confundir a la población y autoridades.

Tácticas de guerra y control territorial

El CJNG no solo copió el equipo, sino también la doctrina. La organización adoptó jerarquías visibles y creó unidades como las “Fuerzas Especiales del Mencho” (FEM). Su entrenamiento se realizaba en campamentos clandestinos donde reclutaban jóvenes mediante falsas ofertas de empleo, instruyéndolos en tácticas de guerrilla urbana.

Una de las firmas operativas del grupo fue el uso de narcobloqueos. Desde 2015, la quema coordinada de vehículos se convirtió en la respuesta sistemática ante operativos federales, logrando paralizar estados como Jalisco, Guanajuato y Michoacán para obstaculizar el paso de refuerzos oficiales.

El vacío en la cúpula: ¿Guerra civil interna?

Con la ausencia del líder máximo, el imperio de Jalisco enfrenta su mayor desafío: la sucesión. La línea de sangre, que tradicionalmente garantizaba la estabilidad, se rompió con la cadena perpetua dictada en Estados Unidos contra su hijo, Rubén Oseguera González, “El Menchito”.

El especialista en seguridad, David Saucedo, advierte que el CJNG cuenta con aproximadamente cinco “generales” o comandantes de alto rango que podrían disputarse el control.

”“Si Nemesio muere, habría una guerra sucesoria entre los distintos comandantes. Es difícil que el imperio desaparezca, pero la caída del líder suele provocar fracturas que derivan en nuevos cárteles locales, más que en un desmantelamiento total”, señaló Saucedo en entrevista para Milenio.

La estructura que “El Mencho” construyó para resistir al Estado es ahora el mismo arsenal que podría fragmentar a la organización en una guerra interna por el control del Occidente y el Bajío mexicano.

iZN

¡Comparte esta noticia!

Ayúdanos a informar a más personas compartiendo este contenido