Fotos: Zócalo Saltillo / Kattya de la Rosa
Saltillo, Coahuila.- La Doctora e Investigadora en Educación, Diana Gabriela Ponce Ibarra, originaria de Cuatro Ciénegas, y hoy directora de la Escuela Primaria ‘Francisco González Bocanegra’, ubicada en el fraccionamiento Lamadrid, ha realizado una investigación que no solo va a mejorar la educación de los niños en Saltillo, en Coahuila y en México, sino que podría beneficiar el aprendizaje infantil en el mundo.
Se trata de la Prueba ‘Ponce MT’ de su autoría, misma que después de haber sido publicada por la ‘Journal For Neuroeducation’ de Barcelona, España, ha llamado la atención de importantes foros educativos y médicos a nivel global, como el ‘Foro Mundial de Neuropsicología y Neuroeducación’ realizado en Paris, en noviembre de 2025, donde tuvo el orgullo de exponerla y explicarla ante los participantes, y ahora le ha surgido una nueva invitación para ir a presentarla a Dubái.
Entrevistada en el segmento ‘Maestros que dejan Huella’ del noticiario ‘Despega con Chuchuy’ de Tele Saltillo, la Licenciada, Master y Doctora en Educación nos explica qué es la ‘Prueba MT’, cómo nació y cuáles son sus resultados.
“La prueba ‘Ponce MT’ es la ‘Prueba Orgánica Neuroeducativa de Canalización Especializada en Morfologías y Trastornos’, un proceso o manual especial para maestros, quienes a través de ella aprenden a canalizar algunos niños con rezago educativo, con condiciones especiales de salud, que contiene un formulario que se va llenando con las características del alumno, y vas sumando, y te da como resultado a qué especialista tienes que canalizarlo para ser tratado”.

“Es una investigación que realicé hace dos años con los niños que regresaron de pandemia, que sí recordamos no estaban aprendiendo, no estaban leyendo, y esto era y es una alerta, no solo en Coahuila, sino en muchos estados, porque lo que los maestros nos empezamos a preguntar: ¿por qué los niños no aprenden?, y encontramos problemáticas de la estructura de la cara”.
“Si todos recordamos, durante la pandemia, y en los hogares que trabajaban mamá y papá, muchos niños muy pequeños, por las características que tuvo el encierro, utilizaron más chupón de lo debido, o lo tuvieron más tiempo del necesario, y la estructura de la cara se les fue modificando, y eso trajo consecuencias, porque esos cambios no permiten la oxigenación cerebral necesaria”, explica con todo detalle la entrevistada.
De dicha afirmación, explica: “Es decir, en las noches cuando tú duermes, y cuando respiras por la nariz, descansas muy bien, y dices fue un sueño reparador, y ‘qué rico dormí, descansé muy bien’, y es muy común que escuches este tipo de expresiones, sobre todo de personas adultas, pero también muchos niños así lo experimentan.
“Pero cuando estos niños no están respirando por la nariz, lo están haciendo por la boca, por lo tanto son pequeños que no aprenden, porque el aprendizaje se da al dormir como se debe, ya que al oxigenar el cerebro, es algo que se da en el hipocampo, en la parte de atrás del cerebro, entonces son niños que no pueden dormir bien, que patalean en la noche, que no descansan”, continúa explicando.
No conozco, decían los médicos
“Entonces, cuando empiezo yo a ver todas estas características, y comienzo a replicarlo con los maestros, empezamos a agrupar, a buscar dónde atenderlos y encontramos médicos que decían ‘yo no conozco’, empezamos a investigar con pequeños grupos de niños, y empezamos, y a partir de que regresamos de pandemia y detectamos estas problemáticas, decidimos capacitarnos con especialistas del Consejo Mexicano de Neurociencias del estado de Durango, y conseguimos doctores, neuropediatras, odontopediatras maxilofaciales, con quienes estuvimos analizando lo que podíamos hacer”.
“De ahí determinamos que se requerían pequeñas modificaciones estructurales, y en un lapso de tres a seis meses, y atendiéndoles debidamente, encontramos que el resultado alcanzado era que los niños podían aprender perfectamente, y con estudios que realizamos con dos niños con supuesto PDH y espectro autista, fueron descartados, porque el tratamiento se hizo durante las pruebas de evaluación, cuando todo indicaba que sí era el diagnóstico”.
“Ya con las modificaciones logradas con ese proceso –explica la Doctora Diana Gabriela– las neuronas hacen conexión, porque su cerebro, muy chiquito todavía, aún está en proceso de desarrollo, y lo que logramos fueron maravillas, los resultados fueron verdaderamente importantes”.

Se armó un manual
La entrevistada comparte que tardó en publicar en revistas especializadas, pero a partir de que lo hizo en la ‘Journal For Neuroeducation’ de Barcelona, empezamos a ver mucho interés, y como no, si se trata de una revista internacional sumamente exigente, que pide muchos requisitos, y a la cual envié dos artículos.
“Los resultados ya los estamos viendo en la propia escuela ‘Francisco González Bocanegra’, y es que yo me dije: ¿cómo hago para que más docentes vean que sí se puede?, y fue cuando decidí armar un manual, y organizar que médicos y maestros, al detectar a este tipo de alumnos, puedan canalizar a los niños con un especialista”.
“En Francia les gustó mucho mi trabajo, y de ahí se desprendió la invitación al Foro de Dubai, y debo agradecer el apoyo que he recibido tanto del Gobernador Manolo Jiménez, como del Alcalde Javier Díaz”, expresa con satisfacción la Profesora, Licenciada, Master y Doctora en Educación, Diana Gabriela Ponce Ibarra, cuando deberíamos ser todos los coahuilenses quienes debemos estar agradecidos y orgullosos de su trabajo y de sus importantes investigaciones.

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