Nueva York.- El gobierno de México ha solicitado formalmente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que actúe como mediador entre Estados Unidos y Venezuela, advirtiendo que la paz y estabilidad de la región están en riesgo debido a una creciente escalada de tensiones.
La petición fue realizada este jueves por el representante permanente de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos y Cruz, durante una sesión del Consejo de Seguridad para abordar la situación en Venezuela.
En su intervención, el embajador Vasconcelos subrayó la urgencia de una solución diplomática y multilateral para frenar una dinámica que, según la postura mexicana, pone en riesgo la paz regional ante una escalada de ataques e intervencionismo.
“América Latina y el Caribe se ha forjado como una zona de paz. (…) La violación actual de este frágil equilibrio pone en grave riesgo la estabilidad afirmó y la seguridad de la región, así como el bienestar de nuestros pueblos”, añadió.
Seguidamente, Vasconcelos resaltó que “quienes justifican estos actos niegan la historia independiente de América Latina y el Caribe”.
Por lo tanto, reiteró la posición del Gobierno mexicano a favor del diálogo y la negociación como “las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias existentes”. En esa línea, ofreció el apoyo de México a “cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que promueva la paz en la región”.
“No podemos pasar por alto que esta sesión del Consejo se haya celebrado hasta hoy, cuando lo que tenemos ante nosotros es una grave situación que pone en riesgo la paz y la seguridad internacionales”, cerró el representante permanente de México.
México, que mantiene una política exterior basada en el derecho internacional y la no intervención, argumenta que la ONU es el foro idóneo para facilitar un diálogo directo y evitar una crisis mayor.
Hasta el momento, no se ha conocido una respuesta oficial ni de la Secretaría General de la ONU ni de los gobiernos directamente involucrados. Se espera que la propuesta sea analizada en los próximos días, mientras la comunidad internacional observa la evolución de este llamado a la mediación.
La postura mexicana podría encontrar respaldo en otros países que abogan por una solución pacífica, aunque también podría enfrentar escepticismo de las partes en conflicto.
DMC