Desgarradores gritos cortaron de tajo la tranquila noche para los pobladores del ejido La Joya
Por: Néstor Jiménez
Castaños, Coah.- Desgarradores gritos cortaron de tajo la tranquila noche para los pobladores del ejido La Joya. Pasaban las 01:30 horas, cuando Lázaro Zamora escuchó el insistente ladrido de los perros.
Algo andaba mal y a pesar de que su mujer le insistió que no saliera, temiendo lo peor, el ejidatario, con sus correspondientes medidas de seguridad, decidió investigar, descubriendo a un indocumentado con ambos pies cercenados por el tren.
HERIDAS SON BASTANTE GRAVES
Sólo se identificó como Kevin, originario de Honduras, y era cargado por otros tres centroamericanos que buscaron ayuda en el poblado, mientras éste proferÃa desgarradores gritos.
Se dio la voz de alarma entre los vecinos llegando el juez auxiliar José Alfredo GarcÃa Vázquez y su hermano Gerardo, este último fue quien pidió el apoyo de socorristas de la Cruz Roja, quienes se trasladaron hasta el lejano lugar.
“Pisó en las uniones de los vagones (muelas) y al moverse el tren, los machucóâ€, indicó Kevin, nacido en Guatemala y quien conoció al herido y los otros dos, Cristian y otro que no quiso identificarse, en un paraje del ferrocarril en Monterrey meses atrás.
Desde hace un mes buscaban el entronque del ferrocarril que los llevara a Piedras Negras, encontrándolo en el poblado de Paredón y decidieron abordar “la bestia†para buscar un mejor futuro en los Estados Unidos de América.
Explicaron que cuando Kevin sufrió el accidente ellos también se tiraron del tren para auxiliarlo y la suerte estaba de su lado al hallarse cerca del ejido La Joya, ubicado a por lo menos 15 kilómetros al poniente de la carretera federal 53 Monclova-Monterrey..
“Tenemos familiares en los Estados Unidos y buscamos una mejor vida, sabemos que nos arriesgamos a esto pero todo sea para bienâ€, dijo Kevin mientras los paramédicos atendÃan las horrendas heridas del joven de 21 años de edad, que estaba recostado en una cama que hospitalariamente los castañenses ofrecieron.
“Aquà se pueden quedar, mañana siguen su caminoâ€, indicó el Juez Auxiliar a los indocumentados, mientras el lesionado era subido a la ambulancia para ser trasladado al Hospital Amparo Pape de Benavides.
Las lesiones que presentaba eran prácticamente los pies partidos a la mitad debajo de los dedos y posiblemente serÃa evitada la amputación, sin embargo eso sólo lo podrÃa asegurar un especialista.